Esa noche, como nunca, nos habíamos acostado en familia, mi mamá, mi papá, mi hermana -de 7 años- y yo -de 13-, todos en una sola cama, charlábamos de banalidades, en esos momentos cualquier cosa es buen material para comentar. No recuerdo ni siquiera qué estaban dando en la tele, lo que sí recuerdo y jamás voy a olvidar fue lo que pasó esa noche...
4 en una sola cama no es buen número para la comodidad, sin embargo uno a uno fueron cayendo presa del sueño. Recuerdo que estaba durmiendo junto a mi papá y que a pesar de estar acompañado por mi familia, tenía una sensación oscura en mi pecho, era un temor suave y frío, tenue pero constante que aislaba mi pensamiento a medida que pasaban las horas. Era ya bastante tarde y no me había logrado dormir así que en un gran esfuerzo me di la vuelta como pude y me acosté boca abajo, no recuerdo si soñé, lo que sucedió después, definitivamente no fue un sueño...
desperté, no sé qué horas, me sentía amplio en la cama, miré la espalda de mi papá y luego volteé hacia el otro lado, vi una figura que estaba acostada a mi lado, era larga y esbelta, seguí su cuerpo con mis ojos y noté que se salía de la cama, quise pensar que era mi mamá que seguía durmiendo a mi lado, pero era inútil, esa no era mi mamá (mi mamá es de estatura baja y robusta)... quedé petrificado mirando la figura oscura y pensé en gritar, pero ya no pude, no salía más que un balbuceo desesperado de mi boca´, el pánico se apoderó de mi y no pude moverme ni un centímetro, fue la sensación más horrible que había podido experimentar, sentí que las manos se me estaban torciendo y el rostro tensionado a su máxima expresión... lo más lógico era orar... cierto? no pude, la oración se perdía en mi mente nunca logré hacerlo. en un último esfuerzo golpeé a mi papá con el talón y lo desperté, él airado me preguntó "¿aja, qué es lo que te pasa a ti?", sentí un alivio inmediato, la figura se desdibujo en la oscuridad y se esfumó "nada pa, una pesadilla" contesté.
No lo podía creer, estaba muerto del miedo, sin embargo dije que era una pesadilla ya que mi papá no era una persona muy creyente y lo más seguro era que me castigara si seguía con esos cuentos, así que lo mejor era tratar de dormir nuevamente... hummmm, nuevamente... me visitó la extraña figura y se repitió la misma desesperación e impotencia de la primera vez que la vi, solo que está vez... me estaba ahorcando. No había otro remedio o despertaba a mi papá o me moría, la patada que le di a mi papá fue olímpica, se despertó enfurecido, hasta llegué a pensar que me iba a terminar matando él y no aquella figura esbelta, oscura y femenina tan larga que no alcanzaba a ver donde terminaban sus piernas... una vez el viejo despertó la figura se disipó y yo empecé a llorar, no había más remedio, tenía que contarle, prendí el foco y en medio del llanto le conté a mi papá lo que sucedió, mi mamá y mi hermana por la incomodidad habían decidido cambiarse de cuarto mientras nosotros dormíamos, llegaron inmediatamente al escuchar el escándalo en la habitación, de pronto mi papá me quedó mirando fijamente con un rostro de extrañeza y me dijo "acércate" yo me acerque lentamente, me tomó por la barba y alzó mi rostro para ver mi cuello... allí estaban las marcas esqueléticas de las manos malditas de aquella figura que me atormentó... mi papá tomó un color pálido y con lágrimas en los ojos dijo "ahora ella viene por tí"...
Esta historia es 100% real, tengo 24 años y aunque no ha logrado llevarme nunca deja de visitarme.
jueves, 18 de febrero de 2010
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