- Quieres saber el truco?
- Cuál truco?
- El truco… hace como un mes lo hice y quiero que tú lo hagas.
- estás raro, qué te pasa, ya no me gusta jugar contigo.
- me tienes envidia?
- no, fastidio- diciendo esto Joshua se levantó, y se alejó temblando de su único amigo.
Joshua –de no más de 10 años - había notado el cambio tan tremendo que había experimentado Jason –con 11- el último mes de ser el último en la clase pasó a ser el mejor, de aguantar golpes de los más grandes pasó a golpearlos, de ser uno más en la escuela pasó a ser el “ojos rojos”. Todo el colegio conocía al ojos rojos, el “niño nuevo”, lo que nadie sabía es que siempre había estudiado en la escuela. Robert ya no era el niño invisible que Joshua sí era.
- El truco…imbécil!!! No sé cómo va a ser mañana en el examen, si más tonto en mate no puede ser- Joshua repetía una y otra vez lo mismo, el resentimiento contra Jason no lo dejaba tranquilo.
Esa noche Joshua no podía dormir, estaba fría, estaba triste… estaba solo. Escuchó un murmullo en su cabeza entonces se incorporó en la cama y pudo distinguir voces de niños diciéndole “quieres saber el truco?” “aprende el truco”, el corazón de Joshua latía tan rápido que su palpitar lo sentía en los oídos, quiso levantarse de la cama pero una imagen clara y oscura lo dejo inmóvil, un niño estaba frente a su cama, era Jason, quien tendió su mano y le preguntó “en realidad no quieres saberlo?”
A la mañana siguiente Joshua despertó con una fiebre tremenda, sus padres insistieron que faltara a la escuela, pero él se negó a hacerlo, tenía un asunto que arreglar con Jason.
El examen fue a primera hora y Jason no aparecía, todas las sillas estaban organizadas y el profesor se disponía a entregar la hoja del test, en la puerta apareció el “ojos rojos” con una sonrisa enigmática, miró fijamente a Joshua mientras se acercaba a él y le dijo:
- Es una lástima que no hayas podido dormir bien y por cierto no te afanes… me exoneraron del examen.
Joshua sintió caerse en un abismo, cómo era posible, cómo lo sabía, que maldita cosa era “EL TRUCO”, tan ridículo como sonaba.
- Dime el truco- dijo Joshua a Jason,- por favor, dimelo…-
Jason sonrió y contesto:
- Claro, todo por la amistad. Acompañame.
Jason llevó Joshua a un salón vacio y dijo repite después de mi:
OH SATUM, MORTEN NOVA IMNUS POTENTE
JOSHUA TECTUM NOVA FORTEM; ARIDE IN MI CURPUS POSESUM…
Repitieron algunas otras palabras más y Joshua conoció…
Y vio el cielo y la tierra y conoció los horrores del infierno y vio las personas como tú y como yo lamentándose entre lava caliente, suplicando perdón por su codicia, vio también unos pocos amarrados con cadenas a las paredes y demonios atormentándolos eternamente, sintió el máximo terror que jamás hubiese podido experimentar un persona y vio más mucho más… cosas que tú también puedes ver.
Quieres aprender el truco…? Es fácil… contáctame. http://stamtaparanormal.blogspot.com/